Entrevista Realidad Económica
El Merlot patagónico busca recuperar protagonismo en las mesas
El estratega, divulgador y referente del enoturismo nacional Gabriel Bosso pasó por «Jueves de Vino» en Realidad Económica con una defensa de una cepa que, según considera, merece recuperar protagonismo en las mesas argentinas: el Merlot. Durante su participación semanal, destacó especialmente la calidad alcanzada por los ejemplares producidos en la Patagonia y llamó a valorar una variedad que forma parte de la historia vitivinícola del país.
«El Merlot es la reivindicación de lo que fueron los tintos argentinos clásicos».
Bosso recordó que el Merlot fue durante décadas uno de los componentes centrales de los vinos argentinos, mucho antes del auge del Malbec. Sin embargo, señaló que la cepa perdió terreno por cuestiones de mercado y modas de consumo. «El Merlot es la reivindicación de lo que fueron los tintos argentinos clásicos. Estaba en todos lados, desde las damajuanas hasta los vinos de calidad, y después fue desplazado por otras variedades», explicó.
El especialista sostuvo que la Patagonia logró posicionarse silenciosamente como una de las mejores regiones del país para esta cepa. «Los primeros grandes puntajes que empezaron a aparecer en la Patagonia no fueron para Pinot Noir, sino para Merlot. Ahí empezó a hablarse de que los Merlot patagónicos eran muchísimo mejores que los del resto del país», afirmó. Según Bosso, las condiciones climáticas de la región, especialmente la amplitud térmica y el ciclo corto de la variedad, favorecen una maduración equilibrada y vinos de gran calidad.
Además, destacó el perfil sensorial que caracteriza a estos ejemplares. «Son vinos muy sabrosos, con notas de ciruela, cereza, frambuesa y una frescura muy particular. Es una de esas cepas que se disfrutan tanto en la contemplación como en la mesa», señaló. En ese sentido, remarcó que el Merlot patagónico ofrece una identidad propia que no puede replicarse en otras regiones vitivinícolas.
Como ejemplo de esta evolución, Bosso mencionó al Merlot Reserva 2019 de Antigua Bodega Patagónica, elaborado en la zona de Cervantes, que integró recientemente la selección de los vinos íconos de la Patagonia. «Es un vino rico hoy, pero también tiene un enorme potencial de guarda. En diez años va a mantener su frescura y ganar complejidad», sostuvo.
Finalmente, el referente del enoturismo consideró que la región tiene una oportunidad para consolidar al Merlot como una de sus banderas. «Hay que reivindicarlo y ponerlo nuevamente en las mesas. Los restaurantes patagónicos deberían ofrecer al menos una etiqueta de Merlot local para que más consumidores descubran la calidad y la identidad que expresa esta cepa en nuestra región», concluyó.
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