Economía
La caída de los mercados brasileños y su impacto en Argentina
El resultado electoral en Brasil provocó una fuerte reacción en los mercados financieros, con una depreciación del real cercana al 10% y una caída de alrededor del 20% en el índice brasileño EWZ. En diálogo con Realidad Económica, Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, analizó los motivos de la volatilidad, las posibles repercusiones para la Argentina y los factores económicos locales que seguirán condicionando el comportamiento de los activos.
“Es un hecho bastante excepcional, inclusive con una volatilidad ampliamente por encima de lo que es usualmente el mercado brasileño”
“El mercado había descontado otro resultado electoral y eso es lo que termina explicando gran parte de la reacción”, señaló Vlassich. Según explicó, antes de los comicios el índice EWZ se encontraba cerca de sus máximos recientes, en un escenario en el que los inversores esperaban un triunfo de Bolsonaro. “Más allá de quién es el que termina ganando, lo que termina explicando esta variación tan abrupta es lo que inicialmente esperaba o descontaba o tenía en precios el mercado”, remarcó.
La sorpresa electoral desencadenó una jornada excepcional por la intensidad de los movimientos. El real se depreció casi un 10% y llegó a cotizar a 5,5 por dólar, mientras que el EWZ registró una caída cercana al 20%. “Es un hecho bastante excepcional, inclusive con una volatilidad ampliamente por encima de lo que es usualmente el mercado brasileño”, describió el especialista, quien sostuvo que la magnitud de la reacción también superó lo habitual en momentos de crisis o volatilidad internacional.
El impacto fue especialmente fuerte en el sector financiero. Las acciones de Banco Bradesco e Itaú retrocedieron entre un 20% y un 28%, mientras que algunas empresas fintech registraron pérdidas superiores al 45%. Sin embargo, la reacción fue dispar entre las compañías: Mercado Libre terminó con una caída cercana al 7%, mientras que la minera Vale y la fabricante de aviones Embraer tuvieron retrocesos más moderados. “Dentro de las más afectadas vemos otras más cíclicas o el sector financiero”, explicó Vlassich.
El impacto en la Argentina y los factores que mira el mercado
Para la economía argentina, uno de los efectos más directos de la depreciación del real es la pérdida de competitividad relativa frente a Brasil, su principal socio comercial. “Es el efecto más directo negativo”, afirmó Vlassich al referirse al impacto que puede tener una devaluación de la moneda brasileña sobre nuestro país. En el mercado local también se observaron movimientos cambiarios y caídas en las acciones argentinas. El dólar MEP llegó a los $1.560 y se amplió la brecha entre las cotizaciones financieras. Aunque no se observó una intervención directa del Banco Central, el analista señaló que algunos movimientos en el mercado de futuros y en las letras dólar linked permitían inferir que podría haber existido algún tipo de intervención indirecta.
De todos modos, el especialista pidió evitar conclusiones apresuradas a partir de una sola rueda. “A veces creo que la primera reacción termina siendo un poco desmedida en términos generales”, sostuvo. Como antecedente, recordó que el anterior triunfo de Lula también había provocado una caída inicial del índice brasileño, seguida por una recuperación importante durante los tres meses posteriores. Además, señaló que una eventual reducción de la tasa de interés de referencia de Brasil, conocida como Selic, podría estimular la actividad económica y favorecer el comercio regional. “Una sociedad que consume más podría demandar más bienes internacionales”, planteó, al mencionar una posible repercusión positiva para las exportaciones argentinas.
Más allá de los acontecimientos internacionales, Vlassich consideró que la Argentina debe seguir de cerca sus propias variables económicas. “Nosotros debemos mirar más internamente, por fuera o más allá de lo que sean los sucesos que nos pegan internacionalmente”, afirmó. Entre los factores a monitorear mencionó el tipo de cambio y la actividad económica, en un contexto en el que todavía no se observaba un rebote generalizado. “Tenemos esta economía en forma de K, como dicen muchos economistas, con muy pocos sectores que están en terreno positivo y otros grandes sectores como industria, comercio, que a su vez son generadores de empleo, teniendo una caída en términos interanuales”, explicó. También advirtió que las elecciones de medio término previstas para el año siguiente podrían generar nuevas fuentes de volatilidad para los activos locales.
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