Entrevista Realidad Económica
Malma profundiza su estrategia y certifica su sostenibilidad
La bodega neuquina Malma obtuvo el sello Vitivinicultura Argentina Sostenible, impulsado por la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), y sumó además la certificación de Bodegas de Argentina – Sustentabilidad Certificada. Para la empresa ubicada en San Patricio del Chañar, el reconocimiento es el resultado de un trabajo sostenido que involucra eficiencia energética, mejora continua y una mirada de largo plazo sobre la producción.
“Se va acomodando todo y favoreciendo que instales este tipo de tecnologías para generar tu propia energía, pero sigue siendo caro”
Ana Viola, CEO de Bodega Malma y presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia, explicó que alcanzar una certificación no implica un punto de llegada, sino el inicio de un proceso permanente. “Uno certifica y después esa certificación implica un compromiso que para mantenerla tenés que ir aumentando de nivel”, señaló.
La empresaria detalló que los protocolos de sustentabilidad contemplan aspectos vinculados al uso eficiente de la energía, el manejo de recursos y la incorporación gradual de nuevas tecnologías. “Terminás con paneles solares, por ejemplo”, comentó, aunque aclaró que se trata de inversiones que requieren planificación y análisis económico. “No es una decisión que se toma a la ligera, sobre todo cuando tenés que abastecer toda una bodega”, agregó.
Viola explicó que el objetivo final es avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética, aunque reconoció que todavía existen desafíos vinculados al costo de la tecnología y al tiempo de recupero de las inversiones. “Se va acomodando todo y favoreciendo que instales este tipo de tecnologías para generar tu propia energía, pero sigue siendo caro”, indicó.
Un compromiso que también alcanza al territorio
La certificación de Malma se suma a otras iniciativas que la bodega impulsa en materia ambiental y turística, como la incorporación de energías renovables, el desarrollo de experiencias vinculadas al arte y la gastronomía y la promoción de prácticas responsables en el viñedo y la elaboración.
“Tratamos de organizar muchas cosas en la bodega para que la gente tenga siempre motivos para venir, pero el vino sigue siendo el principal atractivo”, explicó Viola, al referirse a las propuestas culturales y turísticas que desarrolla el establecimiento.
En paralelo, desde la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia continúan trabajando en la defensa y promoción de la identidad regional. Uno de los ejes principales es la protección de “Patagonia” como indicación geográfica y el desarrollo de acciones conjuntas para posicionar los vinos patagónicos en mercados internacionales.
“Queremos instalar más fuertemente Patagonia en todo lo que tiene que ver con la promoción y la comunicación”, afirmó Viola. Según explicó, el objetivo es que las bodegas de la región puedan presentarse en ferias y actividades internacionales bajo una identidad común, reforzando el valor diferencial que aporta el origen patagónico a los vinos argentinos.
ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA

