Agronegocios
El “Semáforo de Economías Regionales” mostró alerta en lechería y maní
En el marco de Expoagro 2026, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO) presentó una nueva actualización de su Semáforo de Economías Regionales, un indicador que permite monitorear la situación productiva y económica de distintas actividades del interior del país. La presentación se realizó en el auditorio de prensa de la muestra con la participación del presidente de la entidad, Lucas Magnano, junto a funcionarios provinciales y especialistas del sector agroindustrial.
Durante el encuentro, Magnano destacó además el inicio del camino hacia los 70 años de la entidad, que se cumplirán en septiembre, y remarcó el rol histórico del cooperativismo en el desarrollo productivo argentino. En ese contexto, también entregó una placa en reconocimiento a los 20 años de Expoagro al CEO de Exponenciar, Martín Schvartzman, en reconocimiento al aporte de la exposición al desarrollo del sector agropecuario.
Según el informe correspondiente a enero de 2026, el semáforo mostró 4 actividades en verde, 7 en amarillo y 8 en rojo, reflejando un escenario complejo para varias producciones regionales. En comparación con el mes anterior se observó un deterioro, ya que la lechería y el maní pasaron de categoría amarilla a roja, evidenciando un empeoramiento en sus indicadores económicos y productivos.
El sistema de monitoreo analiza tres variables centrales: el componente de negocio, que evalúa la relación entre precios y costos; el componente productivo, que mide área sembrada, stock y volumen de producción; y el componente de mercado, que observa el comportamiento del consumo interno y del comercio exterior. En la mayoría de las actividades en rojo el principal problema está en la rentabilidad, ya que los precios al productor crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos.
Entre las actividades más comprometidas se encuentran yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, a las que ahora se suman maní y lechería. En el caso de la producción láctea, el informe advierte que el precio que recibe el productor se mantiene prácticamente congelado desde hace diez meses, mientras que en el sector manisero influyen tanto el estancamiento de los valores internacionales como las malas proyecciones productivas para la próxima campaña, con una caída estimada del área sembrada y de los volúmenes de producción.


