Economía
El Gobierno reglamenta el RIMI para impulsar inversiones pyme
El Gobierno nacional reglamentó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta orientada a promover inversiones productivas de micro, pequeñas y medianas empresas en todo el país. La medida busca dinamizar la actividad económica, mejorar la competitividad y generar empleo, en un contexto donde el sector pyme enfrenta dificultades de financiamiento y caída de la demanda.
El RIMI establece un esquema de beneficios fiscales para empresas que realicen inversiones productivas durante los primeros dos años de vigencia del régimen. Estas inversiones incluyen la adquisición de bienes de capital nuevos y la ejecución de obras vinculadas directamente a la producción.
Entre los principales incentivos, se destacan mecanismos como la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la posibilidad de computar créditos fiscales de IVA en plazos más cortos. Estas herramientas apuntan a mejorar la rentabilidad de los proyectos y facilitar la toma de decisiones de inversión en el corto plazo.
Beneficios y alcance del nuevo régimen
El esquema está dirigido a empresas de distinto tamaño, con montos mínimos de inversión que varían según su escala. En el caso de las microempresas, el piso se ubica en torno a los 150.000 dólares, mientras que para medianas empresas puede alcanzar hasta los 9 millones de dólares.
Además, el régimen busca complementar otras herramientas de promoción como el RIGI, ampliando el acceso a beneficios a un universo más amplio de actores productivos. El objetivo es fomentar la renovación tecnológica, ampliar la capacidad productiva y fortalecer la inserción exportadora de las pymes.
Desde el Gobierno sostienen que la reglamentación del RIMI responde a un reclamo histórico del sector pyme, que demandaba un esquema específico de incentivos. En ese sentido, el desafío estará en el nivel de adhesión y en el impacto efectivo que logre tener sobre la inversión y el empleo en el corto y mediano plazo.

