Economía
Argentina vuelve a encarecerse frente a otros países
Los precios de alimentos y bebidas volvieron a encarecerse en Argentina frente a otros países durante el último trimestre, mientras que los bienes durables mostraron una evolución diferente. Un relevamiento de IERAL, realizado sobre diez productos en diez países y actualizado a agosto de 2026, señala que Argentina es más cara que el resto en el 48% de las comparaciones de alimentos, mientras que en bienes durables esa proporción alcanza el 74%.
El estudio analiza la evolución de los precios expresados en dólares y busca medir cómo los cambios en el tipo de cambio, los impuestos, la apertura comercial y las reformas económicas modifican la competitividad de Argentina frente a otros mercados. En el caso de los alimentos y bebidas, el país pasó de ser más caro que sus pares en el 53% de las comparaciones en marzo de 2025 al 39% en diciembre de ese año, pero volvió a encarecerse durante 2026 hasta alcanzar el 48% en agosto.
En la comparación de alimentos, Brasil presenta precios inferiores a los argentinos en 9 de los 10 productos relevados. También resultan más baratos entre la mitad y el 70% de los productos en Chile, México, Polonia y Corea del Sur, mientras que en China la proporción llega al 90%. En cambio, Estados Unidos, Australia y Francia presentan precios superiores a los argentinos en entre el 80% y el 100% de los casos.
El informe señala que Argentina presenta precios relativamente elevados en productos como agua mineral y cerveza, mientras que resulta más competitiva en queso, huevos y arroz blanco. En los últimos tres meses, siete de los diez alimentos analizados se encarecieron en términos relativos frente a otros países y tres se abarataron.
Los bienes durables redujeron la brecha de precios
La situación es diferente para los bienes durables, indumentaria y calzado. Aunque Argentina continúa siendo el país más caro en el 74% de los casos, la proporción bajó desde el 96% registrado al comienzo de la medición, en marzo de 2025, y del 82% observado en mayo de ese año.
Según IERAL, la mayor apertura comercial, la eliminación de restricciones cuantitativas a las importaciones, la reducción de algunos aranceles y determinadas bajas de impuestos internos contribuyeron a reducir la brecha de precios. El desvío promedio respecto de los demás países pasó del 91% en marzo de 2025 al 40% en agosto de 2026.
Autos, motos, electrónicos, indumentaria y calzado todavía presentan valores elevados frente a los mercados comparados. La freidora de aire, los vestidos y las zapatillas son los tres productos en los que Argentina registra el precio más alto de toda la muestra.
En el último trimestre, la mayoría de los bienes durables analizados redujo sus precios relativos frente a otros países. Las heladeras registraron bajas de entre 12% y 58% y las motos de entre 5% y 22%, mientras que los automóviles fueron la excepción, con aumentos relativos de entre 4% y 10%.
El relevamiento también compara estos precios con el poder adquisitivo de los salarios industriales. Argentina presenta mayor capacidad de compra que Brasil y México en bienes durables, pero queda por debajo del resto de los países, incluido Chile. Para comprar un automóvil se requieren unos 20 salarios industriales en Argentina, frente a 16 en Chile y 6 en Estados Unidos.
En el caso de una moto de baja cilindrada, el trabajador industrial argentino necesita destinar 2,2 salarios, contra 1,4 en Estados Unidos. Para comprar un par de zapatillas, en cambio, debe destinar alrededor del 7% de un salario industrial en Argentina, frente al 14% en Brasil y México, el 4,7% en Chile y el 1,8% en Estados Unidos.

