Connect with us

Entrevista Realidad Económica

Un fertilizante “inteligente” argentino llega a competir a Francia

Published

el

El biotecnólogo neuquino Jeremías Benjamín, becario doctoral del CONICET, fue seleccionado para presentar su proyecto innovador en los Premios de Innovación Roullier 2025-2026, que se realizarán en Francia a fin de mes. Se trata de “NanoQlay”, un fertilizante inteligente de alta eficiencia que combina nanotecnología y sustentabilidad, con el objetivo de mejorar el aprovechamiento de nutrientes en los cultivos y reducir el impacto ambiental.

“Es un evento distinto a los científicos: voy a pichear la idea. Es un cambio importante para quienes venimos del ámbito académico”.

El desarrollo forma parte de su tesis doctoral y se basa en el uso de nanoarcillas diseñadas para optimizar la absorción de nutrientes por parte de las plantas. “El tema de mi tesis es agroinsumos basados en la nanoarcilla. Trabajamos con arcillas sintéticas y elegimos qué moléculas intercalar en su estructura. En este caso, una de esas moléculas es el kitosano”, explicó a Realidad Económica el investigador, quien actualmente trabaja en el Instituto de Investigaciones Biológicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su enfoque en la economía circular, ya que utiliza residuos de la industria pesquera como materia prima. “En Chubut hay proyectos para obtener kitosano a partir de las cáscaras de langostinos, que hoy representan un residuo con impacto ambiental. La idea es transformarlo en un insumo de alto valor”, señaló Benjamín, destacando el potencial de esta tecnología para integrar producción y sostenibilidad.

El desarrollo apunta a resolver una de las principales ineficiencias del sistema agrícola actual. “Se estima que entre un 30 y un 50% del nitrógeno que se aplica en el campo no lo termina asimilando la planta. Se pierde en el suelo, en el agua o en el aire”, explicó. En ese sentido, indicó que el uso de nanoarcillas permite reducir significativamente esas pérdidas: “Con dosis mucho menores se activa todo el sistema de absorción de nitrógeno de la planta”.

Además, el sistema tiene la capacidad de “recuperar” nutrientes no utilizados. “La matriz de la arcilla, una vez que libera los nitratos, puede volver a absorberlos si quedan en el suelo y no son tomados por la planta, evitando pérdidas”, detalló. Ahora, el desafío será presentar el proyecto ante inversores en un entorno empresarial. “Es un evento distinto a los científicos: voy a pichear la idea. Es un cambio importante para quienes venimos del ámbito académico”, concluyó.

ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA