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Agronegocios

El Gobierno definió qué inversiones agropecuarias podrán acceder al RIMI

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El Gobierno nacional avanzó en la implementación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y aprobó el listado de bienes que podrán incorporarse al esquema destinado a micro, pequeñas y medianas empresas. La medida, oficializada mediante la Resolución 75/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, aporta precisiones clave para productores agropecuarios interesados en acceder a los beneficios previstos por la Ley de Modernización Laboral.

Entre los bienes alcanzados por el régimen se destacan los vinculados a la tecnificación de la producción agropecuaria. En materia de riego, el nuevo listado incluye pivotes, bombas sumergibles, bombas centrífugas, sistemas de goteo y compuertas. La incorporación de estos equipos busca impulsar inversiones orientadas a mejorar la eficiencia hídrica y aumentar la productividad de las explotaciones agrícolas.

La normativa también amplía el alcance de las inversiones destinadas a la protección de cultivos. Además de las mallas antigranizo, que deberán cumplir requisitos mínimos de resistencia, se incorporaron elementos complementarios como postes, alambres y torniquetes necesarios para su instalación. Este punto resulta especialmente relevante para economías regionales expuestas a eventos climáticos extremos.

Otro de los aspectos más esperados era la definición de los denominados «bienes semovientes». La resolución establece que podrán incluirse animales de genética superior destinados a la reproducción, entre ellos bovinos, porcinos, ovinos, caprinos, equinos y aves de corral. También se contemplan ejemplares puros de pedigrí, puros registrados, puros controlados y animales provenientes de programas de mejoramiento genético reconocidos por asociaciones de productores o empresas especializadas.

El RIMI está dirigido a empresas que no califican para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Los montos mínimos exigidos son de US$ 150.000 para microempresas, US$ 600.000 para pequeñas empresas, US$ 3,5 millones para medianas tramo 1 y US$ 9 millones para medianas tramo 2. También pueden adherir entidades sin fines de lucro registradas ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Según la reglamentación vigente, las empresas tendrán hasta dos años para concretar las inversiones comprometidas. A cambio, accederán a un régimen de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias por un período también de dos años. Desde el sector agropecuario destacan que la medida puede convertirse en una herramienta relevante para promover inversiones en tecnología, genética y equipamiento, en un contexto donde la mejora de la competitividad aparece como uno de los principales desafíos para la producción.