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Kayak en invierno: la propuesta que gana terreno en Bariloche

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Las vacaciones de invierno ya no se limitan al esquí o a las excursiones tradicionales. Cada vez más visitantes eligen conocer Bariloche desde otra perspectiva: remar en kayak por el lago Nahuel Huapi o recorrer el Valle Encantado, una experiencia que combina naturaleza, aventura y paisajes únicos, incluso en los meses más fríos del año.

«Desde el agua se aprecia una dimensión distinta de las montañas nevadas y de las formaciones rocosas»

Facundo Palumbo, titular de Planeta Kayak, explicó que la propuesta nació para romper con la estacionalidad de la actividad. «Nos preguntamos por qué disfrutar del kayak solo en verano, cuando el otoño y el invierno son estaciones espectaculares. Hay mucha más paz, no hay embarcaciones a motor y tenés el lago prácticamente para vos solo», señaló.

Para garantizar la seguridad y el confort, los participantes reciben equipamiento específico. «Todos salen con ropa técnica, neopreno o ropa seca, botas, manoplas y chalecos adecuados. Así pueden remar, sacar fotos y disfrutar sin padecer el frío», explicó. Además, aclaró que las excursiones están pensadas incluso para personas sin experiencia previa, quienes reciben una clase básica antes de ingresar al agua.

El emprendedor destacó que el paisaje cambia completamente durante el invierno. «Desde el agua se aprecia una dimensión distinta de las montañas nevadas y de las formaciones rocosas del Valle Encantado. Es un mirador único que no se puede experimentar desde la ruta», aseguró.

Una actividad que se consolidó durante todo el año

Palumbo recordó que cuando comenzaron a ofrecer salidas invernales muchos dudaban de la propuesta. «Al principio nos preguntaban varias veces si realmente hacíamos kayak en invierno. Después empezaron a ver las fotos y los videos, comprobaron que era posible y hoy la demanda crece cada temporada», comentó.

Actualmente la empresa ofrece recorridos por Brazo Campanario, Isla Huemul y Valle Encantado, con grupos de hasta 15 personas, límite establecido por Parques Nacionales. «Trabajamos todos los días del año y siempre buscamos una alternativa para que la actividad pueda realizarse en condiciones seguras», indicó.

El proyecto nació durante la pandemia gracias al acceso a líneas de financiamiento para pequeños emprendedores. «Fuimos creciendo con créditos y programas de incentivo al turismo. Apostamos a que Bariloche seguiría recibiendo visitantes y, por suerte, en pocos años logramos consolidar la empresa», concluyó.

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