Connect with us

Agroindustria

Trigo: precios en tensión y un sector que busca estabilidad

Published

el

El mercado del trigo en Argentina atraviesa semanas de fluctuaciones, en un escenario atravesado por factores climáticos, económicos y geopolíticos. En ese contexto, la demanda internacional del cereal mostró señales de recuperación que impactaron en los precios locales, mientras el sector productivo enfrenta desafíos estructurales. Así lo analizó Gonzalo Augusto, presidente de Argentrigo, quien describió la situación actual de la cadena y las perspectivas en un contexto global complejo.

“Estamos en un escenario global de abundante oferta de granos, lo que mantiene los valores relativamente bajos”.

En primer lugar, Augusto explicó que las condiciones climáticas recientes afectaron el ritmo de las actividades agrícolas, especialmente la cosecha de cultivos de verano. “Tuvimos lluvias muy por encima de lo normal en gran parte de las zonas productoras y eso imposibilita el ingreso de las máquinas y los camiones”, señaló. Esta situación generó demoras tanto en la recolección como en el traslado de los granos hacia los puertos, lo que impacta directamente en el ingreso de divisas.

A estos inconvenientes se suman problemas estructurales de infraestructura que arrastra el sector desde hace años. “Tenemos una red de caminos muy extensa y muchas veces no contamos con la infraestructura necesaria, sobre todo cuando llueve”, indicó. En ese sentido, advirtió que estas deficiencias incrementan los costos logísticos y complican la competitividad del productor argentino frente a otros países.

En cuanto al comportamiento del mercado, el referente de Argentrigo señaló que, pese a algunos movimientos vinculados al contexto internacional, los precios no muestran una mejora significativa. “Estamos en un escenario global de abundante oferta de granos, lo que mantiene los valores relativamente bajos”, explicó. Además, remarcó que hoy la preocupación del productor pasa más por el volumen de producción que por los precios, en un contexto donde las cosechas alcanzan niveles récord.

Sobre la política agropecuaria, Augusto volvió a plantear un reclamo histórico del sector vinculado a los derechos de exportación. “Es un impuesto que no se cobra en casi ningún país del mundo y afecta directamente al precio que recibe el productor”, sostuvo. Si bien reconoció reducciones recientes en las alícuotas, insistió en la necesidad de avanzar hacia su eliminación para mejorar la competitividad.

Finalmente, destacó el peso estratégico del agro en la economía argentina, aunque con un escenario en transformación. “La producción de los principales cultivos puede generar alrededor de 35.000 millones de dólares”, afirmó, y agregó que el desarrollo de sectores como la energía permitirá diversificar la matriz exportadora. Aun así, se mostró optimista: “Siempre hay que pensar en crecer y mirar con esperanza. Con las herramientas que tenemos, hay que seguir avanzando”.

ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA