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Entrevista Realidad Económica

Se espera una inflación del 2,3%

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La inflación de noviembre habría alcanzado el 2,3%, de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que releva la Fundación Libertad y Progreso, consolidando 21 meses consecutivos de desaceleración y manteniendo el nuevo piso inflacionario por encima del 2%. Con este registro, la suba de precios acumula 27,7% en lo que va del año y la variación interanual se ubica en 31,2%.

El economista jefe de la Fundación, Iván Cachanosky, explicó en Realidad Económica que el comportamiento de los precios refleja la volatilidad cambiaria previa a las elecciones y aumentos puntuales en algunos rubros.

“Noviembre estuvo marcado por la incertidumbre electoral y el traslado a precios de la suba del dólar. Además, se aceleraron alimentos y bebidas, y hubo un componente estacional en indumentaria”, sostuvo.

Cachanosky anticipó que diciembre también cerraría por encima del 2%, “en torno al 2,2%”, y que solo a partir de 2026 podría registrarse nuevamente un índice mensual por debajo de ese nivel. De cara al año próximo, señaló que la continuidad de la desaceleración dependerá del equilibrio fiscal y del acompañamiento político.

 “Si se sostiene la corrección del déficit y hay gobernabilidad, la inflación debería seguir bajando”.

El economista relativizó la relación entre recesión y precios y aseguró que el país no crece desde hace 14 años y que se ha alternado entre recesiones ligeras, recuperaciones, pero siempre con inflación.

Sobre la postura del economista del Citibank, Ricardo Dessy, quien sugirió flexibilizar la meta inflacionaria para acumular reservas, Cachanosky coincidió en la necesidad de reforzar la posición externa.

 “Es importante comprar reservas, y eso no necesariamente implica más inflación si avanza la agenda de reformas. Si se generan señales positivas, podría haber ingresos de dólares por inversión”.

También destacó el rol del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y del clima político: “El RIGI vence en 2026, pero si el Congreso acompaña, podrían verse inversiones. No cambiarán al país en un año, pero pueden aportar divisas”.

Consultado sobre los tiempos de una posible reactivación —proyectada por algunos entre marzo y mayo—, sostuvo que dos puntos resultan determinantes: la tasa de interés y los encajes bancarios.

“La tasa bajó, pero debería bajar un poco más. Y los encajes, que estaban en 25-30%, hoy están en 50%. Si los bancos no pueden prestar, las empresas no pueden endeudarse”, explicó.

Para Cachanosky, una reducción de los encajes sería clave para dinamizar la actividad en el corto plazo, mientras que las reformas estructurales definirán el crecimiento sostenido en los próximos años.