Entrevista Realidad Económica
El Gobierno celebra el crecimiento económico
El pasado 23 de junio, el Gobierno nacional celebró los datos publicados por el INDEC, que revelaron un crecimiento interanual del 5,8% en la actividad económica durante el primer trimestre de 2025. Este dato fue bien recibido, especialmente por la fuerte recuperación del consumo privado, un sector clave para la reactivación económica del país. Sin embargo, analistas como Morgan Stanley señalaron que, aunque el aumento del consumo es notable, la recuperación debería continuar, pero a un ritmo más lento.
En Realidad Económica, Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, compartió su perspectiva sobre la situación económica y los próximos meses. Abram destacó el crecimiento tanto del Producto Bruto Interno (PBI) como del consumo privado, que ha alcanzado niveles similares a los mejores momentos de 2017, lo que refleja una mejora considerable en la demanda interna del país.
“El consumo privado está experimentando un aumento significativo, lo cual es un indicador positivo”, afirmó Abram.
En su opinión, este incremento es parte de una recuperación más amplia que también incluye una fuerte recuperación de la inversión. Sin embargo, resaltó que este crecimiento es el resultado de una recuperación que empezó a fines de 2023, luego de un período de incertidumbre económica que generó una crisis hiperinflacionaria en el país.
Abram explicó que el freno al consumo y a la inversión durante la crisis fue impulsado por la incertidumbre, ya que los argentinos temían que la situación económica se agravara. Ante este panorama, las familias y las empresas optaron por ahorrar en dólares, evitando el consumo y la inversión en bienes durables. Según Abram, esta caída en la actividad económica estuvo directamente relacionada con el deseo de la población de protegerse de una posible crisis.
Pero a partir de mediados de 2024, la percepción de que la crisis no llegaría llevó a una recuperación del consumo en productos no esenciales.
“La gente empezó a darse gusto en lo que no es básico, en aquellos bienes y servicios que se pueden postergar, como el cambio de electrodomésticos, cenas en restaurantes o viajes de ocio”, comentó Abram.
Este fenómeno ha quedado reflejado en el aumento del consumo en sectores como el de bienes durables, que han mostrado una fuerte recuperación.
Sin embargo, Abram advirtió que, si bien este año se espera que el consumo siga creciendo, el ritmo de recuperación será más moderado. “La economía está en una fase de crecimiento, pero es probable que este crecimiento se desacelere en los próximos trimestres”, explicó. Además, señaló que las elecciones presidenciales, que generan un contexto de incertidumbre, podrían moderar aún más el consumo en los meses cercanos a los comicios.
A diferencia de lo que ocurría en ciclos electorales pasados, cuando los gobiernos de turno impulsaban el consumo mediante políticas de «plata» a costa de inflación y deuda, Abram indicó que, en el contexto actual, lo más probable es que la demanda interna crezca con más fuerza en años sin elecciones. No obstante, a medida que se acerque el período electoral, especialmente en un año presidencial, la incertidumbre tenderá a moderar tanto el consumo como la inversión.

