Entrevista Realidad Económica
Autodespacho de combustible: Ya funciona en algunas estaciones y podría extenderse al resto del país
La secretaría de Energía publicó la nómina de estaciones de servicio habilitadas para ofrecer la modalidad de auto despacho. Por el momento, sólo tres puntos de expendio cumplen con los requisitos: dos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y uno en Rosario. Sin embargo, se espera que el sistema continúe expandiéndose de forma gradual.
Para conocer cómo avanza esta iniciativa en otras regiones, Carlos Pinto, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible de Neuquén y Río Negro, dialogó con el programa Realidad Económica y explicó que, si bien en algunas provincias está prohibido el autoservicio, se espera una modificación legislativa que permita su aplicación en todo el país.
“El sistema se está tomando con mucha calma. Muchas estaciones están interesadas, pero no es algo que se esté adoptando masivamente de un día para el otro”, señaló Pinto.
Según la normativa vigente, el autoservicio no implica que las estaciones estén completamente desatendidas. Pinto destacó que siempre debe haber un empleado presente, para supervisar o asistir si es necesario. Eso está reglamentado por ley; y remarcó que desde la Cámara la postura es la de acompañamiento.
“Estamos de acuerdo. Es una herramienta más, como lo fueron en su momento las tarjetas de crédito o los pagos con aplicaciones móviles. Es parte de una evolución”, destacó Pinto.
Ante la preocupación por una posible pérdida de puestos de trabajo, el dirigente explicó que, por el contrario, muchas estaciones han ampliado sus servicios, lo que ha llevado incluso a aumentar la cantidad de empleados. “Las estaciones requieren reconversión. Ya no pueden sobrevivir solo vendiendo combustible. La implementación de negocios paralelos es casi una necesidad”, sostuvo.
Consultado sobre la posibilidad de ver estaciones con autoservicio en Neuquén o Río Negro en el corto plazo, Pinto fue cauto. Indicó que aún se deben cumplir varios requisitos, como la adecuación de los surtidores, la modalidad de pago automático y la incorporación de medidas de seguridad. Todo esto implica una inversión considerable por parte de los operadores.
“Además del costo, hay que tener en cuenta el tipo de clientela. Hay muchos consumidores que no están dispuestos a usar el autoservicio y van a seguir prefiriendo la atención tradicional. Por eso, esto se va a implementar donde tenga sentido hacerlo, según cada caso”, concluyó.
La llegada del autoservicio a las estaciones de servicio argentinas representa una nueva etapa en la modernización del sector, pero su expansión será progresiva y adaptada a las particularidades de cada región.

