LU5 Agro
“El Valle tiene negocio”: Nicolás Sánchez defendió el potencial de la fruticultura
Mientras el sector frutícola atraviesa un escenario marcado por la incertidumbre económica, el aumento de las importaciones y las dificultades de financiamiento, el presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) y CEO de Moño Azul, Nicolás Sánchez, aseguró que la actividad mantiene perspectivas positivas gracias a la demanda de sus productos en los mercados internacionales. Durante una entrevista con LU5 Agro, analizó la actualidad de la industria, el impacto de la difusión mediática de nuevas variedades de manzana y los desafíos que enfrenta la producción regional.
“Nosotros queremos barreras abiertas porque vivimos de exportar. No podemos pretender venderle al mundo y que acá no entre nada”.
Sánchez destacó la repercusión que tuvo su participación en un programa conducido por Mario Pergolini, donde presentó la variedad de manzana de pulpa roja Quisabel y aprovechó para explicar las particularidades de la actividad frutícola. “Pudimos contar cómo está la industria, qué hacemos, cómo lo hacemos y las dificultades que tiene el sector. Está bueno que la gente conozca porque muchas veces no sabe lo complejo que es este negocio”, señaló. Según relató, la entrevista generó una fuerte visibilidad nacional y derivó en numerosas consultas de medios de comunicación interesados en conocer más sobre la producción del Alto Valle.
Respecto de la nueva variedad Quisabel, el empresario aseguró que la respuesta del mercado superó las expectativas iniciales. “Nos la sacan de las manos. Yo le tenía miedo porque es algo nuevo y todavía poco conocido, pero la gente la prueba y la vuelve a comprar”, afirmó. Sánchez explicó que el proyecto contempla unas 50 hectáreas y destacó que el éxito comercial confirma la importancia de innovar y desarrollar nuevos productos para captar consumidores en un mercado cada vez más competitivo.
En relación con la coyuntura económica, el titular de CAFI sostuvo que el principal problema del sector continúa siendo el acceso al financiamiento. “No hay crédito para nadie. Las tasas siguen siendo muy altas y eso afecta tanto a las empresas como a las familias”, indicó. También advirtió sobre el creciente nivel de endeudamiento de los trabajadores y señaló que la situación se refleja en las dificultades para afrontar compromisos financieros cotidianos. “Los primeros en ver estas situaciones somos los que estamos en el sector rural porque empiezan los llamados y las intimaciones a los empleados por deudas que no pueden pagar”, describió.
Consultado sobre el debate generado por la importación de frutas desde Chile, Sánchez defendió la apertura comercial, aunque remarcó la necesidad de que la actividad local mantenga capacidad de agregar valor. “Nosotros queremos barreras abiertas porque vivimos de exportar. No podemos pretender venderle al mundo y que acá no entre nada”, sostuvo. Sin embargo, señaló que resulta preferible que la fruta importada ingrese para ser acondicionada y comercializada desde el Valle, ya que eso genera empleo y movimiento económico en la región. “Si la traen directamente en cajas desde afuera, no la ve nadie y no deja trabajo acá”, explicó.
A pesar de las dificultades, el dirigente se mostró optimista sobre el futuro inmediato de la fruticultura regional. Destacó que la menor producción provocada por eventos climáticos redujo la oferta disponible y mejoró la dinámica comercial de la temporada. “El Valle tiene negocio. Nos puede ir mejor o peor según las variables macroeconómicas, pero tenemos mercados, exportamos a más de 50 países y seguimos encontrando oportunidades incluso en destinos complejos como Rusia o Irak”, afirmó. No obstante, insistió en que la competitividad de largo plazo dependerá de una reducción de la carga tributaria. “El nivel de impuestos que tiene Argentina nos saca de juego. Desde las tasas municipales hasta los impuestos nacionales, todo termina impactando en la producción”, concluyó.
ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA

