Agroindustria
El Alto Valle concentra más de 16.000 hectáreas de manzanas
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó el Anuario Estadístico 2025 del Centro Regional Patagonia Norte, un relevamiento que reúne información de las principales cadenas productivas de Río Negro y Neuquén. Los datos muestran la importancia que mantienen la fruticultura y la ganadería en el Alto Valle, una de las regiones productivas más relevantes de la Patagonia.
Fruticultura: la manzana sigue siendo el cultivo dominante
La producción de manzanas continúa siendo uno de los pilares de la actividad agropecuaria regional. Según el informe, Río Negro y Neuquén cuentan con 1.251 productores y una superficie neta implantada de 16.157 hectáreas. De ese total, 13.385 hectáreas se encuentran en Río Negro y 2.772 en Neuquén, confirmando la fuerte concentración de la actividad en los valles irrigados de ambas provincias.
La variedad Red Delicious mantiene un claro predominio en la región. El anuario señala que representa el 66,4% de toda la superficie implantada, con 10.732 hectáreas. Le siguen Granny Smith, con el 12,2%, y Gala, con el 11%. Estos datos reflejan una estructura productiva que continúa apoyándose en variedades tradicionales, aunque con una creciente participación de cultivares más modernos orientados a mercados específicos.
Otro aspecto que surge del relevamiento es el envejecimiento de parte de los montes frutales. Una proporción significativa de las plantaciones supera los 20 años de edad, mientras que las superficies más jóvenes representan una porción menor del total. Este escenario plantea desafíos para la renovación varietal y la incorporación de tecnologías que permitan mejorar la productividad y la competitividad de la actividad.
Ganadería: más de 1,8 millones de ovinos y caprinos en la región
La actividad ganadera mantiene un fuerte peso en Río Negro y Neuquén, especialmente en las producciones ovina y caprina. Según el Anuario Estadístico 2025 del Senasa, en Neuquén se registran 202.034 bovinos, 635.821 caprinos y 160.688 ovinos, mientras que Río Negro concentra 668.972 bovinos, 89.227 caprinos y 943.789 ovinos. De esta manera, ambas provincias reúnen más de 1,8 millones de cabezas entre ovinos y caprinos, consolidando su perfil ganadero patagónico.
La estructura productiva también muestra una amplia presencia territorial. En 2025, Patagonia Norte contabilizó 5.080 establecimientos con bovinos, 3.944 con ovinos y 2.442 con caprinos. Río Negro concentra 3.391 establecimientos bovinos y 2.812 ovinos, mientras que Neuquén lidera en caprinos con 1.385 establecimientos dedicados a esa actividad.
Entre las zonas con mayor stock ganadero sobresalen Avellaneda, en Río Negro, con 174.670 bovinos; Minas, en Neuquén, con 181.957 caprinos; y el departamento rionegrino de 25 de Mayo, que reúne 348.371 ovinos, el rodeo ovino más importante de la región. También se destacan Pilcaniyeu y El Cuy por la magnitud de sus existencias ovinas, vinculadas históricamente a la producción lanera patagónica.
Los datos del Senasa reflejan además una recuperación en la cantidad de establecimientos pecuarios. Respecto de 2024, los establecimientos con bovinos crecieron un 5%, los dedicados a ovinos aumentaron otro 5% y los caprinos registraron la mayor expansión, con un incremento del 10%. Esta evolución muestra una consolidación de la actividad ganadera regional pese a las dificultades climáticas y económicas que enfrenta el sector.



