LU5 Agro
La sequía golpeó la preñez del ganado en la Patagonia
La temporada de tactos y diagnósticos de preñez en los rodeos ganaderos de la Patagonia comenzó a dejar una señal de alerta para productores y veterinarios de Neuquén y Río Negro. La combinación de sequía, campos con baja disponibilidad forrajera y vacas que llegan debilitadas al invierno provocó una caída en los porcentajes de preñez y encendió las alarmas de cara al próximo ciclo productivo.
Así lo advirtieron veterinarios de amplia trayectoria en la región durante entrevistas en LU5 Agro, donde coincidieron en que los efectos de la falta de agua y pasturas ya impactan en la productividad de los rodeos, especialmente en el sur neuquino y la zona andina de Río Negro.
«Entrar al invierno con vacas flacas es un pronóstico negro para los números del futuro», Ferrería.
El médico veterinario Joaquín Ferrería explicó que “los porcentajes de preñez están afectados para abajo, sobre todo en las áreas sur de Neuquén y la zona de Bariloche”, y remarcó que el departamento Bariloche fue uno de los más perjudicados por la sequía del último año. “Se vieron números más bajos de preñez y de kilos logrados por ternero”, señaló.
Además, advirtió que muchas vacas ingresan al invierno en mal estado corporal, lo que podría agravar aún más el escenario productivo. “Entrar al invierno con vacas flacas es un pronóstico negro para los números del futuro. Si viene un invierno duro, como se está pronosticando, va a traer consecuencias en el porcentaje de preñez futuro”, sostuvo.
El tacto, una herramienta clave para el productor
El histórico veterinario Mario Pedro Ramón Vilas, radicado en San Martín de los Andes y con más de cinco décadas de trabajo en campos neuquinos, destacó la importancia del tacto como herramienta central para el manejo ganadero. “El tacto es una herramienta fundamental porque le anticipa al productor lo que va a producir dentro de un año. Si tenés un tacto del 85%, ya sabés aproximadamente la cantidad de terneros que vas a tener en la próxima parición”, explicó.
«El tacto es una herramienta fundamental porque le anticipa al productor lo que va a producir dentro de un año», Vilas
Vilas remarcó además que el diagnóstico de preñez no solo permite conocer cuántas vacas quedaron preñadas, sino también evaluar cómo fue manejado el rodeo durante el servicio. “Te da una idea de si se trabajó bien, si hubo vacas que no ciclaron, si hubo problemas nutricionales o reproductivos. Es una radiografía completa del rodeo”, afirmó.
El veterinario recordó que durante su carrera realizó cientos de tactos en establecimientos de toda la provincia y destacó el nivel de exigencia del trabajo rural en la Patagonia. “Hay campos donde hacés 400 kilómetros en un día para trabajar. Es una profesión muy sacrificada, sobre todo en esta zona donde las distancias son enormes”, relató.
Menos preñez y más preocupación por el futuro
Ferrería indicó que, salvo algunos establecimientos que aplican tecnologías como inseminación artificial o transferencia embrionaria, la mayoría de los diagnósticos de preñez siguen realizándose mediante tacto manual. “Esperando unos 40 días después del servicio ya podemos hacer tacto sin necesidad de ecógrafo”, explicó.
En los sistemas más tecnificados sí se utilizan ecógrafos para detectar preñeces tempranas, especialmente en ovinos y rodeos de genética. Sin embargo, en buena parte de los campos de la región predominan todavía los servicios largos y los métodos tradicionales.
Los veterinarios coincidieron en que el principal desafío será atravesar el invierno con rodeos debilitados y escasa oferta forrajera. El temor del sector es que las consecuencias de la sequía no solo impacten en la actual temporada de tactos, sino también en la producción de carne de los próximos años.
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