Economía
Paolo Rocca amenazó al Gobierno con cerrar la planta de Alsina
El Grupo Techint, liderado por Paolo Rocca, se encuentra en tensión con el Gobierno nacional debido a una licitación por el suministro de caños para un gasoducto que estará destinado a las exportaciones de GNL desde Vaca Muerta.
Desde Techint advierten desde hace un tiempo acerca de la competencia que implican los productos que provienen desde Asia y, el mes pasado, lo que era solo una preocupación, pasó a ser un hecho ya que a Río Negro arribaron las primeras cinco mil toneladas de caños de acero chino para conectar 15 kilómetros en tierra entre el gasoducto San Martín y San Antonio Este y dos tramos de 6 kilómetros submarinos cada uno entre la costa atlántica y el sitio en donde se instalaran los barcos de licuefacción Hilli Episeyo y MK II.
La licitación para la provisión de caños del gasoducto de 480 kilómetros dedicado a la exportación de GNL se encuentra en curso. La realiza San Matías Pipeline, el VPU que presentó el proyecto del gasoducto ante el RIGI en octubre, en el marco del proyecto de Southern Energy, consorcio conformado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Participan más de 15 oferentes, que son proveedores nacionales e internacionales de diversos países: Argentina, España, China, India, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía, entre otros. La licitación está en curso, por lo que aún resta terminar el proceso para saber cuál será la oferta más competitiva.
La preocupación de Techint recae en la posibilidad de que China gane una licitación para fabricar los caños de acero del primer gasoducto dedicado a las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL), que recorrerá unos 480 kilómetros entre Vaca Muerta, en Neuquén, hasta las costas de San Antonio Este, Río Negro.
Tenaris produce tubos con costura utilizados para los gasoductos en una planta ubicada en Valentín Alsina, Buenos Aires, y además el grupo cuenta con otra fábrica de tubos con costura (usados para otros fines) en Villa Constitución, Santa Fe. Estas instalaciones actualmente están produciendo normalmente, con unos 250 trabajadores, pero el riesgo es que el crecimiento de las importaciones comience a afectar fuertemente la producción y la compañía tenga que reducir personal. La preocupación del sector está latente, aunque aún no hay motivos concretos más allá de la inquietud por compras de tubos chinos que ya sucedieron.
El debate involucra también a grandes operadoras como YPF, que optó semanas atrás por adquirir un lote de válvulas con 85% de componentes importados, pese a la capacidad productiva y tecnológica de proveedores locales. La Cámara de Proveedores de Bienes para Energía criticó esta tendencia, subrayando que la industria argentina reúne certificaciones internacionales y emplea a cerca de 50.000 trabajadores en el sector de válvulas, equipos y componentes clave.
El proceso licitatorio todavía no concluye. Techint buscó reducir su oferta para acercarse a los precios internacionales, aunque las condiciones siguen siendo menos competitivas que las de Asia. Voces de la industria alertan que la competencia global, sumada a la presión por los márgenes mínimos del negocio del GNL, limita las alternativas para proteger a la industria local sin afectar la viabilidad de nuevos proyectos de exportación.
