LU5 Agro
Fruta: el mundo cambia y la Patagonia debe adaptarse
La menor cosecha de Turquía, la guerra en Medio Oriente, la caída de producción en Polonia y los cambios en los mercados internacionales están redefiniendo el negocio global de la fruta. Así lo analizó el consultor frutícola Miguel Giacinti en diálogo con LU5 Agro, donde sostuvo que la fruticultura patagónica enfrenta un escenario dinámico que obliga a tomar decisiones comerciales cada vez más rápidas.
«Los patrones del mercado cambian muy rápido y si no cerrás los riesgos, después te pueden pasar factura aunque hayas empezado vendiendo bien»
Según explicó, uno de los factores que marcó la temporada fue la fuerte caída de la producción turca de manzanas y peras, que dejó un vacío en Asia y Medio Oriente. «Gran parte del hemisferio sur se dirigió hacia esos mercados, donde además hubo una mejora en los precios por el tipo de cambio«, señaló. Al mismo tiempo, indicó que Estados Unidos mantuvo una buena oferta interna de peras, mientras que Argentina conservó sus envíos bajo contrato y encontró nuevas oportunidades en otros destinos.
Para Giacinti, el negocio hoy exige una capacidad de reacción mucho mayor que años atrás. «Los patrones del mercado cambian muy rápido y si no cerrás los riesgos, después te pueden pasar factura aunque hayas empezado vendiendo bien», advirtió. Aun así, consideró que la campaña no fue negativa, aunque remarcó que el principal problema del sector sigue siendo la descapitalización acumulada durante varios años.
El desafío del financiamiento y la cooperación
El especialista sostuvo que el principal obstáculo para modernizar la producción es el acceso al crédito. «Si no resolvés la ecuación financiera, no podés decidir inversiones como una malla antigranizo o el capital de trabajo para la próxima temporada», afirmó, al remarcar que las actuales tasas de interés hacen muy difícil encarar nuevos proyectos.
También planteó que los pequeños productores deberán avanzar hacia modelos de cooperación para seguir siendo competitivos. «Es muy difícil que un productor chico pueda resolver solo la dinámica comercial que hoy exige el mercado internacional. La cooperación es clave para crecer», aseguró.
Finalmente, Giacinti destacó que el futuro del Valle dependerá de generar herramientas que permitan financiar inversiones y mejorar la competitividad. «Es muy difícil pensar en una fruticultura mejor si no hay financiamiento accesible. Ese sigue siendo el gran desafío del sector», concluyó.
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