Agronegocios
Caída de la faena y menor consumo interno: el mercado de la carne muestra señales de tensión
El sector ganadero atraviesa un escenario de menor actividad y cambios en la dinámica de precios, marcado por una caída en la faena, una reducción del consumo interno y un fuerte impulso de las exportaciones. Así se desprende del último informe de CICCRA correspondiente a marzo de 2026, que advierte sobre el impacto de factores climáticos, económicos y de mercado en toda la cadena.
Durante el primer trimestre del año, la faena de vacunos registró una caída interanual del 7,6%, consolidando una menor oferta de hacienda. Este comportamiento estuvo vinculado principalmente a condiciones climáticas adversas que afectaron la producción, al tiempo que se observó un incremento en la participación de hembras, que alcanzó el 47,7%, un nivel elevado que suele asociarse con procesos de liquidación de stock.
En línea con esta menor actividad, la producción de carne retrocedió un 5,1% en el mismo período. Como consecuencia, el consumo interno evidenció una caída interanual del 10%, reflejando el impacto combinado de la menor oferta y el deterioro del poder adquisitivo de los hogares, que limita la demanda de uno de los productos centrales de la canasta alimentaria.
Sin embargo, el frente externo mostró una dinámica opuesta. Los ingresos por exportaciones crecieron un 37,5% interanual, impulsados principalmente por una mejora del 30% en los precios internacionales. Este comportamiento permitió compensar parcialmente la debilidad del mercado interno y consolidó el rol del comercio exterior como sostén del sector.
Precios en alza y presión sobre el consumidor
El informe también destaca una fuerte suba en el valor de la hacienda en pie, que acumula un incremento interanual del 66,2% tras ajustar por estacionalidad. Esta evolución se trasladó a los precios al consumidor, en un contexto donde los alimentos continúan liderando las subas inflacionarias.
En marzo, el índice de precios al consumidor registró un alza mensual del 3,4% y del 32,6% interanual, con el rubro carnes y derivados como uno de los principales impulsores. Este segmento aumentó un 6,9% en el mes y un 55,1% en comparación con el año anterior, destacándose particularmente el incremento del 68,9% en el precio del kilo de asado, uno de los cortes más representativos del consumo argentino.